Ni la epidemia los juntó (Enrique Sánchez)
La emergencia sanitaria no fue tan grave como para doblar a Ebrard en su negativa a reunirse con el presidente Calderón, quien lo citó sin éxito en Los Pinos para planear la reacción del gobierno
El jueves 23 de abril, día en que el Presidente de la República, Felipe Calderón, convocó al gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, y al jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, para informales sobre el inicio de la emergencia sanitaria ante la epidemia de influenza humana, el mandatario capitalino no asistió y prefirió enviar a un representante.
Esa noche, tras conocer los resultados de laboratorios de Estados Unidos y Canadá que confirmaban la existencia del nuevo virus, Calderón citó en la residencia oficial de Los Pinos, en calidad de urgente, a Ebrard y Peña Nieto, con sus respectivos secretarios de Salud.
En ese encuentro estaba presente el secretario de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos, quien, de acuerdo con uno de los asistentes, hizo un recuento de la situación por la que atravesaba México y, en un ambiente de tensión, según refiere otro de los presentes, el mandatario federal analizó las primeras acciones que habrían de tomarse esa misma noche, cuando se anunció la suspensión de clases, primero en los estados afectados por el virus y después en todo el país.
Tras discutir la manera como se daría a conocer la emergencia y sobre la coordinación interinstitucional que debía existir para enfrentarla, se acordó que salieran los tres secretarios de Salud ante la prensa, alrededor de las 23:00 horas, para informar las acciones planeadas.
El representante de Ebrard fue el secretario de Gobierno, José Ángel Ávila, quien acudió por primera vez en dos años y medio a Los Pinos. Entrevistado sobre la inasistencia de Ebrard, justificó que éste se había quedado en el GDF a coordinar otras acciones sanitarias.
“Tenía problemas de agenda en ese momento, tenia algunas preocupaciones que tenían que ver con la organización de los servicios de salud; que mientras el secretario de Salud estaba atendiendo este tipo de coordinación, él (Ebrard) se abocó junto con su equipo cercano, a la reorganización de las fuerzas del gobierno de la ciudad para enfrentar esta emergencia”.
Ávila aseguró que, a pesar de las diferencias políticas, hay coordinación entre los gobiernos federal y local en este tema en particular y en otros, como son seguridad y agua.
Hoy, lunes, Ebrard está citado de nuevo en Los Pinos para reunirse con el Presidente y los integrantes de la Conferencia Nacional de Gobernadores, para evaluar si se levanta o no la contingencia sanitaria.
¿Agenda apretada?
La justificación para la inasistencia de Ebrard al encuentro urgente en Los Pinos fue que su agenda se lo impidió:
-Ese 23 de abril, de acuerdo con la agenda oficial de Ebrard, el jefe de Gobierno supervisó por la mañana las obras de Circuito Interior y más tarde encabezó la celebración por los dos años de la ley que despenaliza el aborto en el DF.
-Al mediodía, encabezó la instalación del Subcomité de Usuarios del Subsuelo del Centro Histórico, para luego sostener encuentros privados.
-La invitación de Calderón llegó en el transcurso de la tarde a las oficinas del mandatario local.
Ni de lejitos
Una característica del gobierno de Ebrard ha sido su negativa a reconocer legitimidad a Felipe Caderón:
-Marcelo Ebrard ha rechazado asistir en por lo menos 20 ocasiones a eventos donde esté presente Felipe Calderón, aquí en la Ciudad de México o fuera de la capital.
-Sólo en dos ocasiones estuvo presente en actos oficiales a los que también asistió Calderón: la primera, durante la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Pública, en agosto del año pasado; la segunda, al cumplirse los 100 días del Acuerdo por la Seguridad en Palacio Nacional. En ambas reuniones evitó saludar al mandatario federal.
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