El adiós al tapabocas, sólo con riesgo menor (Jessica Castillejos)
Hasta el momento la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) ha remitido al corralón a 23 unidades del transporte público por no cumplir las medidas sanitarias para evitar contagios de influenza A H1N1, como portar tapabocas y guantes.
El titular de la Setravi, Armando Quintero, aclaró que las medidas permanecerán hasta que la alerta epidemiológica baje a color verde, ya que el transporte público es susceptible de ser un instrumento de contagio.
Lamentó que con el anuncio de la alerta amarilla muchas personas dejaran de aplicar las recomendaciones de prevención sugeridas tanto por autoridades federales como locales.
Así, anunció que los operadores deberán cumplir con las disposiciones sanitarias hasta que la alerta epidemiológica pase al color verde (escala baja), pues si se confían podría haber un rebote de la epidemia de transmisión humana.
“Hay que darnos cuenta de que las repercusiones económicas fueron muy grandes, y graves en medio de una crisis como la que vivimos. Nos conviene (continuar con las medidas preventivas) para no golpear más la economía”, expresó Quintero.
Recordó que la sanción para los operadores de transporte es de cinco días en el corralón y el pago de 50 pesos diarios por uso de suelo del mismo, por lo que señaló que el objetivo de los operativos es hacer consciente a los transportistas de la importancia de las medidas, y no así sancionarlos.
“Es incómodo, pero ni modo; son medidas de urgencia, no es para sentirnos cómodos, incluso el cubrebocas no es cómodo, pero es una medida que debemos hacer obligatoria, para evitar que se propague (el virus) y afecté a más familias”, agregó.
Durante un operativo de supervisión, el titular de la dependenica capitalina detalló que del total de transportistas sancionados, 18 conducían taxis y cinco microbuses.
La Secretaría de Transportes y Vialidad aprovechó el dispositivo, realizado en el cruce de Baja California y avenida Cuauhtémoc, para remitir al corralón a unidades pirata. En una hora sancionó a 12 taxistas.
Hasta el momento la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) ha remitido al corralón a 23 unidades del transporte público por no cumplir las medidas sanitarias para evitar contagios de influenza A H1N1, como portar tapabocas y guantes.
El titular de la Setravi, Armando Quintero, aclaró que las medidas permanecerán hasta que la alerta epidemiológica baje a color verde, ya que el transporte público es susceptible de ser un instrumento de contagio.
Lamentó que con el anuncio de la alerta amarilla muchas personas dejaran de aplicar las recomendaciones de prevención sugeridas tanto por autoridades federales como locales.
Así, anunció que los operadores deberán cumplir con las disposiciones sanitarias hasta que la alerta epidemiológica pase al color verde (escala baja), pues si se confían podría haber un rebote de la epidemia de transmisión humana.
“Hay que darnos cuenta de que las repercusiones económicas fueron muy grandes, y graves en medio de una crisis como la que vivimos. Nos conviene (continuar con las medidas preventivas) para no golpear más la economía”, expresó Quintero.
Recordó que la sanción para los operadores de transporte es de cinco días en el corralón y el pago de 50 pesos diarios por uso de suelo del mismo, por lo que señaló que el objetivo de los operativos es hacer consciente a los transportistas de la importancia de las medidas, y no así sancionarlos.
“Es incómodo, pero ni modo; son medidas de urgencia, no es para sentirnos cómodos, incluso el cubrebocas no es cómodo, pero es una medida que debemos hacer obligatoria, para evitar que se propague (el virus) y afecté a más familias”, agregó.
Durante un operativo de supervisión, el titular de la dependenica capitalina detalló que del total de transportistas sancionados, 18 conducían taxis y cinco microbuses.
La Secretaría de Transportes y Vialidad aprovechó el dispositivo, realizado en el cruce de Baja California y avenida Cuauhtémoc, para remitir al corralón a unidades pirata. En una hora sancionó a 12 taxistas.
El titular de la Setravi, Armando Quintero, aclaró que las medidas permanecerán hasta que la alerta epidemiológica baje a color verde, ya que el transporte público es susceptible de ser un instrumento de contagio.
Lamentó que con el anuncio de la alerta amarilla muchas personas dejaran de aplicar las recomendaciones de prevención sugeridas tanto por autoridades federales como locales.
Así, anunció que los operadores deberán cumplir con las disposiciones sanitarias hasta que la alerta epidemiológica pase al color verde (escala baja), pues si se confían podría haber un rebote de la epidemia de transmisión humana.
“Hay que darnos cuenta de que las repercusiones económicas fueron muy grandes, y graves en medio de una crisis como la que vivimos. Nos conviene (continuar con las medidas preventivas) para no golpear más la economía”, expresó Quintero.
Recordó que la sanción para los operadores de transporte es de cinco días en el corralón y el pago de 50 pesos diarios por uso de suelo del mismo, por lo que señaló que el objetivo de los operativos es hacer consciente a los transportistas de la importancia de las medidas, y no así sancionarlos.
“Es incómodo, pero ni modo; son medidas de urgencia, no es para sentirnos cómodos, incluso el cubrebocas no es cómodo, pero es una medida que debemos hacer obligatoria, para evitar que se propague (el virus) y afecté a más familias”, agregó.
Durante un operativo de supervisión, el titular de la dependenica capitalina detalló que del total de transportistas sancionados, 18 conducían taxis y cinco microbuses.
La Secretaría de Transportes y Vialidad aprovechó el dispositivo, realizado en el cruce de Baja California y avenida Cuauhtémoc, para remitir al corralón a unidades pirata. En una hora sancionó a 12 taxistas.
Hasta el momento la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) ha remitido al corralón a 23 unidades del transporte público por no cumplir las medidas sanitarias para evitar contagios de influenza A H1N1, como portar tapabocas y guantes.
El titular de la Setravi, Armando Quintero, aclaró que las medidas permanecerán hasta que la alerta epidemiológica baje a color verde, ya que el transporte público es susceptible de ser un instrumento de contagio.
Lamentó que con el anuncio de la alerta amarilla muchas personas dejaran de aplicar las recomendaciones de prevención sugeridas tanto por autoridades federales como locales.
Así, anunció que los operadores deberán cumplir con las disposiciones sanitarias hasta que la alerta epidemiológica pase al color verde (escala baja), pues si se confían podría haber un rebote de la epidemia de transmisión humana.
“Hay que darnos cuenta de que las repercusiones económicas fueron muy grandes, y graves en medio de una crisis como la que vivimos. Nos conviene (continuar con las medidas preventivas) para no golpear más la economía”, expresó Quintero.
Recordó que la sanción para los operadores de transporte es de cinco días en el corralón y el pago de 50 pesos diarios por uso de suelo del mismo, por lo que señaló que el objetivo de los operativos es hacer consciente a los transportistas de la importancia de las medidas, y no así sancionarlos.
“Es incómodo, pero ni modo; son medidas de urgencia, no es para sentirnos cómodos, incluso el cubrebocas no es cómodo, pero es una medida que debemos hacer obligatoria, para evitar que se propague (el virus) y afecté a más familias”, agregó.
Durante un operativo de supervisión, el titular de la dependenica capitalina detalló que del total de transportistas sancionados, 18 conducían taxis y cinco microbuses.
La Secretaría de Transportes y Vialidad aprovechó el dispositivo, realizado en el cruce de Baja California y avenida Cuauhtémoc, para remitir al corralón a unidades pirata. En una hora sancionó a 12 taxistas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario